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Gordiano I

Marcus Antonius Gordianus Sempronianus Romanus Africanus, hijo de Metius Marullus y Ulpia Gordiana; De la dinastía Gordiana, noble familia adinerada. Fue un emperador muy poco conocido, al no haberse encontrado suficiente documentación de Gordiano I.

Nació Gordiano I en Frigia (Anatolia) en el año 159 d.C, provenía por parte de su madre de la familia de Antonino el Pío, aun de tan noble procedencia, y su gran afán por las letras de la que era un notable autor, su mayor preocupación consistió en el cultivo de esta materia, más que en representar la magistratura del Imperio Romano, teniendo en cuenta la elevada edad de Gordiano.

Ante los sangrientos excesos del emperador Máximino, así como los terribles sucesos de una Roma ya en la pendiente de su caída. Y aun la avanzada edad de Gordiano I, el cual cumplidos los 80 años de edad, fue elevado al solio romano el 22 de marzo del año 238, a pesar de su disconformidad, no tuvo más remedio que plegarse al deseo de los políticos del momento. Fue nombrado junto con su hijo Gordiano II césares de Roma y deidificados compartiendo ambos la jefatura del estado.

Gordiano I, antes de su nombramiento imperial y durante el reinado de Alejandro Severo (serio rival de Maximino) fue procónsul de África, siendo su gestión satisfactoria a los ojos del Senado, por lo que junto a su hijo se le concedió el título de emperador, con el beneplácito mayoritario de las provincias de Roma.

Durante las guerras civiles por el poder de Roma, propiciada por Maximino, habiendo ejercido una purga entre sus opositores, y sobre todo contra su primo Alejandro Severo al que eliminó hábilmente. Tras unas series de revueltas, culminando con la muerte violenta de Maximino, el Imperio Romano vio peligrar la unidad de Roma, al erigirse como partes interesadas por la máxima jefatura de Balbino y Pupieno, tanto el Senado como los pretorianos, vieron tambalearse el estado, organizando una flota, además del reclutamiento de una numerosa hueste, y con el inminente peligro de la invasión de Italia por ambos, vieron en ello amenazada la ciudad de Roma.

A pesar de todos estos peligros, el desastre se fue generando en la importante provincia de Numidia, cuyo gobernador Capeliano al ser leal hacia las conjuras, no dudó en invadir África, venciendo en una serie de batallas muy desiguales a Gordiano I y a su hijo, hasta ponerlos en fuga, Gordiano II murió ante las puertas de Cartago, al enterarse su padre de tales acontecimientos, no pudo asumir su fracaso ni su pena, ahorcándose con su propio cinturón, el 12 de abril del año 238 en Cartago, dejando el paso al trono romano a su hijo Gordiano III.

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