Antigua Roma > Gladiadores romanos > Equipos de gladiadores

Existía una gran variedad de armamentos tanto ofensivos como defensivos así como elementos de protección, que los gladiadores debían portar en sus luchas gladiatorias. Todo ello nos han llegado hasta nosotros gracias principalmente a la arqueología, ya sean elementos completos o parciales encontrados en las excavaciones, los cuales muchos de ellos han sido cotejados, bien por las representaciones en grabados, pinturas, mosaicos o por las descripciones de historiadores coetáneos, siempre y cuando estos últimos se ajustasen a la veracidad de sus informaciones, que no siempre se coincidían con la realidad. No obstante estas fuentes de información casi siempre son tenidas como veraces, las cuales han de ser cotejadas con rigor y, ser comparadas con todos los demás elementos disponibles arqueológicamente.

Ya en los años de nuestra era 1766 y 1767, empezaron a aparecer elementos arqueológicos dignos de estudio, aun así la rigurosidad histórica de estos, y a causa de esta nueva y poco estudiada ciencia que empezaba a dar sus pasos, hubo necesidad de ir consultando textos antiguos disponibles en ese momento así como la comparación con los objetos exhumados de los diversos yacimientos arqueológicos.

A partir de aquellos primeros momentos, podemos considerar que una de las primeras excavaciones se iniciaron en Pompeya y en Villa Torlonia, dándonos a conocer la evolución del armamento de los gladiadores, de una cada vez mayor importancia, depositándose muchas de estas piezas en el “Museo Arqueológico de Nápoles” otros fueron regalados al Emperador Napoleón, por lo que fueron confiados al “Museo el Louvre de París”, también fueron recuperados objetos valiosos enterrados en el subsuelo de las diversas escuelas de gladiadores “ludus” del Coliseo romano, de la misma ciudad de Pompeya u otras diversas escuelas en diferentes países europeos.

Los equipamientos de los gladiadores, que en un principio pudieran ser toscos, se fueron modificando por razón de las necesidades gladiatorias, esto es, convertir los combates en espectáculos vistosos y creíbles hacia los espectadores, por lo que se fueron especializando en dar un equilibrio en cada contienda, por lo tanto el enfrentamiento había de ser armónico, dando a ambos luchadores las mismas posibilidades de éxito.

Aunque tuvieran los gladiadores armamentos con elementos afines para con los legionarios, el desarrollo de la lucha no tenia nada que ver entre unos y otros; Los legionarios, poseían un equipo mucho más completo, al tener que desplazarse a grandes distancias cargados con toda su impedimenta, los cuales debían añadir, objetos para sus comidas, impermeables, palas para escavar en la construcción de trincheras, terraplenes o cualquier otra obra de fortificación. Una de las diferencias consistía en el casco “galea” que el de los legionarios era más ligero, por causa de un combate prolongado contra el enemigo, en cambio el casco del gladiador, fue más complejo y pesado, normalmente de bronce, reforzado tanto en su interior como exterior, teniendo en cuenta que la duración de la lucha era relativamente breve, 10 o 15 minutos.

Ha existido bastante especulación en relación a los adornos tanto en el casco de los gladiadores, como otros elementos de protección. Se han encontrado cascos con diversos relieves, al igual que en las grebas “ocreas” o en el protector del hombro y cuello “galerus”, puesto que unos autores opinan que no podían ser estos elementos con relieves efectivos para la lucha, ya que las armas se embotarían en ellos, o bien podían ser dañados, con el peligro además en la penetración del arma y producir heridas, por lo que la opinión de ellos era que tan solo se mostraban en la momento de la exhibición y presentación antes del combate, la llamada “pompa”, tras lo cual los gladiadores cambiaban sus equipos justo antes del comienzo de la lucha, por otros completamente lisos, en donde las armas si podían resbalar y ser desviadas sin causar daño. Los contrarios a esta hipótesis, dicen que los gladiadores bien pudieran luchar con toda clase de elementos adornados con relieves, ya que la gladiatura era al fin y al cabo un espectáculo que requería la exhibición de cuantos elementos mejor, para el lucimiento y vistosidad del combate. La inclinación a esta última forma de exhibición parece ser la que mayoritariamente gana adeptos, puesto que se han encontrado cascos donde la rejilla del visor del casco estaba dañada o bien reparada, lo que evidencia su utilización, en cuanto las demás protecciones parece ser están indemnes, más teniendo en cuenta que las armas empleadas, son generalmente cortas destinadas a pinchar pero no para cortar a tajos, como lo eran las de los legionarios, mucho más contundentes.

Otra gran diferencia en los cascos de gladiadores y legionarios, es sin duda, el estar estos últimos desprovistos de rejilla, al tener la necesidad e una visión más amplia en observan al enemigo, tanto si era atacado de frente como de ambos lados, el gladiador tan solo precisaba ver a su oponente frente a si mismo. Similitud entre ambos combatientes era bien patente con respecto al escudo “escutum o parma” si bien era redondo, ovalado o en forma de teja, grande o pequeño. Todas esta evidencias se han encontrado en los relieves de las lápidas de Pompeya y Villa Torlonia.

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