> Batallas de la antigüedad > Batalla de Metauro

Su denominación latina es. Metavro, librada el 22 de junio de 207 a.C. A orillas del río Metauro.

El desarrollo de Roma quedó encorsetado por la República, ya que el límite político como su expansión territorial supuso un gran detrimento hacia las aspiraciones romanas en el dominio por un “espacio vital” necesario al aumento territorial a que era menester un enfoque que la República ya no podía satisfacer, dada la idiosincrasia de una política en pleno afán dominante hacia los pueblos que rodeaban la metrópoli.

Las fronteras de la República se veía limitadas al norte por los diferentes pueblos que aun debía someter y, al sur por el mar Mediterráneo que todavía no era un “Mare Nostrum”, por cuanto Cartago aun ocupaba parte de Hispania, islas Baleares, Sicilia, Córcega, y un gran sector del norte de África, por lo que Cartago era un gran impedimento para la prosecución de los planes expansionistas de Roma.

En primer lugar Roma encargó al general Publio Cornelio Escipión el Africano (235-183a.C) la conquista de Sicilia junto con su lugarteniente Marco Junio Silano Torcuato, muerto en el año 36 a.C., Conquistando posteriormente Cartago Nova (Cartagena), Baecula (Santo Tomé (Jaen, Ilipa) Alcalá del Río ( Valle del Guadalquivir) en el año 207 a.C. y el Alto Guadalquivir, donde los romanos ya establecen un primer puente al culminar con estas acciones la expulsión de los cartagineses.

Anibal no obstante con anterioridad, en su camino hacia Roma vence en Canas en el año 215 a.C. a los romanos comandados por Marco Terenci Varrón (116-27 a.C) a Gneo Servilio Garmina, muerto el 216 a.C, y a Lucio Póstumo (300-253 a.C), lo que le supuso un momentáneo respiro.

Al mismo tiempo Asdrubal Barca (245-207a.C.) hermano de Anibal, intenta establecer contacto con él, en la intención de ayudarle logísticamente, se enfrentan a los romanos que tras alternar victorias y fracasos por ambas partes, quedan en un equilibrado empate; No obstante al fin los cartagineses son desalojados tanto de Hispania como de todo el Mediterráneo, dejando expedito el camino a Roma para la conquista del resto de Europa.

Ya durante la Tercera Guerra Púnica, el senador Marco Porcio Catón el Viejo (23-149 a.C.) pronunciaba tras el final de cada discurso en el Senado la conocida frase: “Delenda est Cartago” Cartago debe ser destruida, según aseveran los historiadores Plinio y Plutarco, aunque también se le atribuye a Catón la frase siguiente: “Cetehum carthaginem ese delendam” esto es: “por lo demás, opino que Cartago debe ser destruida”.

El definitivo fin de la preponderancia cartaginesa frente al auge imparable de los romanos, vino dado por el encuentro bélico entre las dos potencias a orillas del río Metauro.

Asdrubal zafándose de las fuerzas de Escipion que lo tenían acosado en Hispania, abandona este territorio atravesando los Pirineos y los Alpes penetrando en Italia, uniéndose a unos 8.000 ligures atacando Placentia (Placentia) aunque no logra apoderarse de la ciudad, prosigue su marcha con la intención de unirse a su hermano Anibal, no obstante los romanos interceptan los correos que se cruzan entre ellos, averiguando así los planes de sus ejércitos.

Por lo que el cónsul C.Claudius Nero ocupado en asediar a Anibal desde el sur, junto con Marco Livius Salinator (254-191 a.C.) se unen ambas fuerzas compuestas por 21.000 hombres (posiblemente legiones XIX y XX) junto con 6.000 infantes y 1.000 jinetes que Nerón conducía desde el sur, con un contingente de unos 21.000 hombres del pretor L. Porcius Licinius, cortando el camino de Asdrubal en la desembocadura del Metauro en el mar Adris.

Asdrubal persuadido de la maniobra romana, se dispone a remontar el Metauro, no obstante los romanos aprovechan el desconocimiento del terreno por el enemigo y la debilitación física de sus tropas producida por los continuos combates, falta de sueño y mal alimentados, los cuales sucumben ante las bien preparadas topas romanas.

Los cartagineses optan por presentar batalla, colocándose tras los elefantes situando estos en primera linea, en su ala izquierda colocan a los infantes junto a la caballería gala y a su derecha ubican la infantería ligera hispana, Polibio dice que Asdrubal ocupó una posición dudosa entre los ligures y detrás de los elefantes.

Los romanos dividen el ejército en tres cuerpos, derecha el cónsul Cladius Nerón, izquierda al cónsul Livius y el en centro al pretor Luci Ponci Lici (siglo III a.C.).

El encuentro entre los dos ejércitos es brutal y sumamente sangriento, colocando Nerón a sus hombres en la retaguardia cartaginense los cuales fueron derrotados totalmente, perdieron 10.000 hombres (57.000 según dice Tito Livio) 2.000 prisioneros o 5.000 según Livio y Osorio. Asdrubal murió en la contienda, arrojando su cerceada cabeza hacia el campamento de Anibal, el cual por ello sabe del fracaso definitivo de la empresa ; La derrota fue total y absoluta, por lo que termina de esta infausta manera para Cartago la Segunda Guerra Púnica, que a pesar de seguir el conflicto hacia una Tercera Guerra Púnica,el dominio cartaginés fue seriamente tocado.

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