Roma Imperial

LOS CUATRO EMPERADORES

Tercero de los nefastos emperadores: “Los cuatro Emperadores”

Inicio Apuntes de Historia

III-VITELIO

Aulo Vitelio Germánico, nacido en Roma el 24 de septiembre del año 15 a.C, hijo de Lucio Vitelio y Sextilla.

Vitelio según unos de procedencia noble, y de origen humilde según el historiador Suetorio, pasó su infancia en la isla de Capri junto a los incondicionales del emperador Tiberio, de quien gozó su favor, así como posteriormente de Calígula, Claudio y Nerón con los que jugaba a los dados.

Los padres de Vitelio tuvieron conocimiento del terrible horóscopo de su hijo, los cuales horrorizados quisieron evitar ser nombrado Vitelio cónsul, aun así por el favor de los anteriores emperadores, fue nombrado procónsul de África, desempeñando Vitelio varios cargos administrativos, que le dieron buena reputación en Roma.

La vida militar de Vitelio se desarrollo en Germania Inferior, ganándose la simpatía de sus soldados por el buen trato que tenía hacia ellos.

Los comandantes de Vitelio de la región del Rin, Cecina y Valente, junto con los soldados, le entregaron la espada de Julio César a Vitelio, proclamándole emperador en pleno campamento militar.

Lo primero que hizo Vitelio con su título de emperador, fue atacar a Otón persiguiéndolo hasta Bedriaco, donde derrotó a su rival, ya que Otón se rindió, suicidándose seguidamente.

No obstante habiendo sido Vitelio un buen soldado, y querido por sus hombres, en cuanto el Senado le nombró oficialmente emperador, se comportó, según Suetorio, como un auténtico tirano, y un asesino sin piedad, que contemplaba placenteramente los asesinatos de sus rivales, así como su insaciable inclinación por los banquetes, donde Vitelio consumía alimentos sin descanso, prefiriendo este tipo de vida a cualquier otra cosa. Permitiendo además que sus hombres de confianza gastasen grandes sumas de dinero en lujos de todas clases, llegando al extremo de abandonar sus obligaciones de emperador, dejando que sus inmediatos colaboradores Cecina y Valente, intervinieran libremente en la administración del estado.

Todo ello condujo a Roma en una ciudad sin ley y tomada por los soldados de Vitelio que llevados por su mal ejemplo, campaban por todas partes, buscando botín e imitando la vida poco edificante, que estaba llevndo a cabo su emperador Vitelio.

Todo aquel caos que dinamizado por la brutalidad y comportamiento de los legionarios de Vitelio, indignó a las guarniciones de Germania Inferior, Iliria, Siria y al resto del Imperio Romano.

Vespasiano en un principio quizás debido a su avanzada edad (para la época) o bien por evitar una guerra civil, se mantuvo al margen del glotón emperador Vitelio, pero el gobernador de Siria, Licinio Muciano ofreció el apoyo a Vespasiano si aceptaba ser el nuevo emperador de Roma, con lo que este aprovechó la coyuntura, al ver que todas las provincias romanas, estaban en contra de Vitelio.

Tomando el mando de la acción el comandante de la Legión 7ª Galbiana, Antonio Primo, marchó contra Vitelio descendiendo por los Alpes Julianos, a cuyo paso se iban adhiriendo las diferentes legiones acantonadas por los territorios recorridos por Antonio.

Vitelio dándose cuenta del peligro en que se encontraba, más aun cuando acababa de licenciar a los pretorianos y guarniciones urbanas, substituyéndolas por legionarios, se aprestó Vitelio a detener el ejército que se le venía encima.

Vitelio envió a Cecina al Valle del Po, pero Valente ya había descendido de los Alpes, por lo que Cecina decayó en su ánimo de lucha, por debilidad o bien por celos de Valente, el caso es que Antonio dominó desde un principio la situación, situándose a los pies de la muralla de Cremona, la aun fiel ciudad de Vitelio, siguiendo una cruentísima batalla incluso durante toda la noche.

El fiel soldado de Vitelio, Valente, viendo el desastre de Cremona, se dirigió hacia la Galia, cayendo en manos de las tropas enemigas de Vespasiano en Marsella, por lo que Antonio posteriormente mató a Valente en la ciudad de Urbino.

Mientras tanto Vitelio, dirigiéndose al Senado de Roma para entregar sus insignias de emperador, fue interceptado por la furiosa muchedumbre, que desnudo y con una cuerda alrededor del cuello, sería arrastrado por la ciudad lanzándole excrementos, hasta que lo despedazaron echándolo seguidamente al Tíber, un 22 de diciembre del año 69. Termina de esta forma el odioso reinado de Vitelio, empezando el cuarto emperador, Vespasiano.

III-VITELIO

Historia

Secciones Apunteshistoria

Inicio Apuntes de Historia
Enlaces
Mapa del Sitio Web
Autor de los Textos y la Web: Diseño y Programación Web: Did-web.com
Todos los artículos publicados en la web están bajo licencia Creative Commons: Leer Condiciones de la Licencia


Creative Commons License
www.apunteshistoria.com by Apunteshistoria
is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.